domingo, 31 de agosto de 2014

Bitácora de CdD n° 11: “El anhelado regreso a Llanavilla”

Este sábado 16/08, estaba muy ansiosa por llegar a Llanavilla para volver a ver a los niños después de casi dos meses. Como había mencionado en mi publicación anterior, mi comunidad y yo nos organizamos para poder darles lo mejor que teníamos en nuestra clase.

Esta fecha no fuimos solos. Como había comentado antes, los chicos de 4° “D” debían unirse a nuestro proyecto. Yo aún seguía un poco temerosa de que echaran a perder nuestras clases. Había perdido la confianza en ellos como salón. De mi comunidad sólo pudieron ir dos personas aparte de mí, así que necesitábamos ayuda.

Al comenzar las clases, les explicamos a los niños que los profesores iban a ser diferentes en cada clase, a causa de que sólo íbamos a poder asistir dos veces como máximo durante todo el bimestre. Vi que se entristecieron un poco, pero continuaron con la clase. También les presentamos a los nuevos chicos que nos estaban acompañando aquella clase.


El inicio de la clase estuvo muy bien. Utilizamos la estrategia de ponerles stickers a los niños que llegaran temprano y funcionó. Como los niños y las niñas se habían sentado en mesas separadas, Daira y Diego estuvieron con los niños; y Glenn, Carlos Huaraca y yo estuvimos con las niñas. Ellas estuvieron tranquilas durante la clase. Les enseñamos los animales con ayuda de los flash cards. Creo que esa sí fue una muy buena estrategia de enseñanza, ya que les era más fácil a los chicos aprender los nombres de los animales al relacionarlos con las imágenes.

Durante el transcurso de las clases, los niños comenzaron a desordenarse. Las niñas sólo jugaban con las máscaras de animales y practicaban los nombres de los animales; en cambio, los niños comenzaron a correr por todos lados porque tenían muchas ganas de jugar. Estaban desesperados.

Tuve que ayudar a Daira a controlar a los niños y ordenarlos. Fue difícil porque algunos niños salieron del salón pero finalmente logramos calmarlos. Les dijimos que formaran una fila para poder salir a jugar. Fuimos todos juntos en fila hasta el patio posterior. Habíamos preparado un juego que sabíamos que les iba a gustar a los niños. Les pusimos los nombres de los animales que aprendieron durante la clase, pegados en el pecho, para poder jugar un juego muy parecido al de “7 pecados”. Todos estaban muy emocionados por jugar cuando nos avisaron que la clase había terminado. Todos los niños se quedaron con las ganas de jugar y Daira les explicó que habíamos perdido el tiempo en poner orden y formándolos para salir a jugar. En eso, una niña, Estrella, se me acerco y me dijo: “¿Por qué no podemos jugar? Nosotras no nos hemos portado mal.” Ella tenía razón. Me sentía mal por las chicas que se habían portado bien. Le dije que tenía razón y que ella no tenía la culpa, los chicos eran los que se habían portado mal.
Al regresar al salón, nos despedimos de los niños. Yo aún me sentía mal porque las niñas no pudieron jugar. Lo que me alegró fue que al final fue que, a pesar de estar desanimada, Estrella me dio un abrazo muy reconfortante.

EXPERIENCIAS DE CdD:

1.    LIDERA CON INSPIRACIÓN: Como todos los que enseñaron en el grupo de las niñas eran los de 4° “D”, yo tuve que liderar nuestro grupo ya que ellos eran nuevos en el proyecto.
2.     TRABAJA EN COMUNIDAD: Tuve que trabajar con los chicos de 4° “D”. Al principio pensé que no iban a saber qué hacer o que lo iba  a hacer mal, pero luego me di cuenta de que juntos trabajábamos muy bien. Trabajábamos en comunidad.
3.      SE COMPROMETE Y SE ESFUERZA: En la parte donde más me esforcé fue para tratar de ordenar a los niños. Por otro lado, me comprometí a dar lo mejor de mí en la clase y creo que lo logré.

4.     ORGANIZA ACTIVIDADES: Aparte de haber organizado las actividades que íbamos a hacer durante las clases, el mismo sábado en la mañana, antes de la catequesis, Daira y yo hicimos un horario del tiempo que nos demandaría realizar cada actividad.

domingo, 24 de agosto de 2014

“A pocos días de Llanavilla”

Las semanas anteriores al comienzo de las clases en Llanavilla, nuestra comunidad de 4° "E" recibió dos noticias impactantes respecto al proyecto de Llanavilla.

Una que me desconcertó fue que los chicos del salón de 4° “D” habían perdido su proyecto y que para poder seguir con el curso, se iban a unir al nuestro. Esto me pareció injusto, pues nosotros estábamos en la mitad del proceso con el proyecto de Llanavilla y ellos recién estaban llegando. Ellos no iban a tener que luchar demasiado  por enseñar a los niños debido a que nosotros los habíamos educado, así que creo que iban a tener una clase muy fácil para ellos. Además, también me preocupaba que al haber perdido su proyecto, también pudieran echar a perder el nuestro y eso era algo que ninguno chico de la comunidad de 4° “E” quisiera para los niños de Llanavilla.

Muy aparte de este tema, la otra noticia que me dolió bastante fue que padres de familia habían afirmado que sus hijos no tenían tiempo libre a causa del proyecto y los directivos redujeron  nuestras clases sabatinas en Llanavilla a sólo dos clases como máximo durante todo el bimestre. Realmente me costó asimilar aquella noticia, ya que me había encariñado mucho con los niños y me costaba entender que ya no los vería más que dos veces en el bimestre. Fue un golpe muy duro.

Algunas semanas después, el viernes 15/08, todos estábamos ansiosos,  ya que al día siguiente iríamos a Llanavilla luego de 2 meses aproximadamente.

Nos reunimos en la biblioteca a la salida para poder coordinar que tema íbamos a enseñarle a los niños. Al inicio, les dije que no habíamos tratado ningún tema trascendente a parte de la Creación con los días de la semana y que era hora de que hagamos un tema así. Ellos también me dieron la razón pero no se nos ocurría nada y dijeron que como era nuestra primera clase después de mucho tiempo, debíamos presentarles a los nuevos profesores que se iban a integrar a nuestro grupo y que también teníamos que hablarles sobre nuestra asistencia durante sólo dos clases al bimestre. 

Como no íbamos a tener mucho tiempo, finalmente, quedamos con el tema de los animales. Además, también pensamos de qué manera podíamos hacer que los niños nos presten atención y no se distraigan durante la clase o que por lo menos jueguen con elementos relacionados al tema que estábamos tratando. Ya habíamos utilizado tarjetas amarillas para los niños que participaban más en clase y para que los otros se animasen a participar pero no funcionó. Entonces, decidimos usar stickers para los que llegaran temprano y comenzar bien el día; y así quedó resuelto ese problema. 

Para el tema de la clase, necesitábamos buenas estrategias para que los niños pudieran observar a los animales e imaginar que eran uno de ellos, así que decidimos utilizar “flash cards”, que son tarjetas con imágenes grandes, para que los niños tengan una clase más dinámica. También conseguimos máscaras de animales para que pudieran disfrutar más de los juegos que íbamos a realizar. Al finalizar la reunión, me sentía muy entusiasmada y ansiosa por regresar con los niños. De verdad los extrañaba.

EXPERIENCIAS DE CdD:   

ORGANIZA ACTIVIDADES: Entre todos, planificamos la 1° clase del tercer bimestre y el tema que íbamos a tratar, nos guiamos del sílabo e incluimos un horario para saber cuánto tiempo nos iba a demandar realizar cada actividad.

·   TRABAJA EN COMUNIDAD: Todos dimos una lluvia de ideas sobre temas como las vocales, los animales, el abecedario, las frutas, etc., y finalmente todos nos decidimos por los animales como tema de la clase.

·    SIENTE CON LA IGLESIA Y EL MUNDO: A pesar de que no tratamos algún tema trascendente, creo que fue algo bueno de mi parte hacerles recordar a los chicos para tratar un tema que realmente trascienda en los niños de Llanavilla.

SE COMPROMETE Y SE ESFUERZA: Me hice un compromiso personal de dar lo mejor de mí el sábado que venía y poder disfrutar de una gran clase con mi comunidad y sobre todo con los niños de Llanavilla.