sábado, 4 de julio de 2015

"Hogar agustino para Llanavilla"


Muchos parecían perdidos, a pesar de la excelente planificación y nos sentíamos desmotivados pero cuando los chicos llegaron, pude ver que sus rostros sonreían de emoción al ver un colegio tan colosal y al cual percibían como un hogar gracias a nosotros.

Asimismo, por estar en el colegio me sentí confiada y me desenvolví fácilmente en los juegos. Asumir el liderazgo junto con otros 3 chicos del salón fue difícil porque ellos tenían un carácter complicado.

Me parece que juntarlos por comunidades les enseñó mucho sobre nuestra “cultura” agustina. El trabajo en equipo estaba presente al igual que el espíritu de sana competencia que les transmitíamos a los chicos. Yo les decía que un poco más de ánimo y entusiasmo nos ayudaría a ganar y que lo importante era divertirse.

Por otro lado, me faltó ser más estricta ante el comportamiento de algunos niños. Recuerdo haber recurrido a la corrección fraterna cuando 2 niños que se pateaban continuamente por “venganza”. Al decirles que su pleito sería infinito pues ambos continuaban la pelea, los dos se pusieron pensativos y me pareció que por fin entendieron que sus peleas eran una tontería sin sentido porque no volvieron a golpearse a partir de ese momento.

No me pareció razonable que un líder de mi comunidad les llamara la atención a los niños con mal carácter. Les dijo: “No vamos a ganar porque se están portando mal” pero sonó como si hubiese querido decir: “Por su culpa vamos a perder”. Muchos de los chicos sufren de violencia en sus casas, esto no era necesario.

En fin, este sábado aprendí que:

Una perfecta planificación no asegura una actividad exitosamente organizada.

Nuestra planificación fue bastante anticipada y muy bien organizada. No había ningún punto vacío ni ningún aspecto fuera de orden. Por ello, esperaba que la actividad fuese un éxito en cuanto a la planificación. Sin embargo, a pesar de que teníamos un horario exacto de dinámica a realizar, todo terminó siendo un desorden total. Algunos no tenían claro su rol en las actividades  y no tenían iniciativa para, al menos, involucrarse en los juegos y esto complicó la distribución de grupos y el liderazgo de los niños.

A esto surgió la cuestión ¿en qué medida la planificación de una actividad nos puede asegurar el éxito completo de esta? Y para responderla puedo afirmar que no nos puede asegurar un completo éxito porque siempre ocurren imprevistos. Probablemente, no suene razonable ni lógico pero en este caso la razón va ligada a la fe y la emoción, por lo que si no existe iniciativa en todos los miembros de la comunidad es imposible que la actividad pueda ser exitosa. De nada sirve la teoría si no se refleja en la práctica.

La responsabilidad recae en el líder y el equipo la asume.

Luego de que “abandonáramos” a nuestros líderes y los dejáramos recogiendo la basura que quedó al finalizar la actividad, ellos recibieron quejas en nombre de todo el salón. Entonces surge esta pregunta: ¿hasta qué punto la responsabilidad recae en los representantes o líderes de un grupo de personas?

Percibo que es injusto que un par de personas cargeun con la responsabilidad de un salón y sobre todo si ellos corrigieron nuestros errores. Respondiendo directamente a la pregunta, considero que la responsabilidad sólo debe recaer en los líderes hasta el punto en que ellos no sean los únicos que carguen con dicha responsabilidad.

La trascendencia fue indirectamente transmitida por nuestras acciones.

Si bien pude enseñarle a los niños sobre el respeto mediante mis palabras, creo que también lo hice a través de mis acciones. En mi comunidad, el lidiar con el carácter y la personalidad distinta de otros líderes, les enseñó a tolerar y respetar a sus amigos. Incluso, mi blandura y paciencia al corregirlos les mostró que hay fuerzas mayores que la violencia.

Finalmente, la felicidad de los niños fue un regalo muy valioso y me siento orgullosa de haber sido parte de la realización de esta actividad.

1.       ORGANIZA ACTIVIDADES: Junto a mi comunidad organizamos a los niños para que cumplan con las actividades.

2.       TRABAJA EN COMUNIDAD: Estuve con chicos que aunque no nos conozcamos, supimos integrarnos y controlar a los niños.

3.       CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: Aceptar mi blandura con los niños y mejorar mi capacidad de disciplina me ayudan cada vez a superarme.

4.       SE COMPROMETE Y ESFUERZA: Me esforcé para que el entusiasmo y la emoción fluya durante los juegos pues me comprometí a divertirme con los niños. 

domingo, 26 de abril de 2015

“Lo perfecto de los imprevistos”

Creo que esta vez hicimos bien las cosas. Desde la organización de las clases hasta su realización, fue un gran éxito.

Desde semanas antes estaba emocionada por regresar y poder ver a mis niños, cómo habían crecido y qué tanto habían aprendido.

Esta vez me tocó asumir un gran reto: ser coordinadora de mi comunidad de cuarto de primaria. Al inicio pensé que no iba a ser capaz de lograrlo porque nunca antes he estado oficialmente a cargo de una clase. Me sentía temerosa de que mi trabajo no fuese suficientemente bueno y decepcionar a mis amigos, sobre todo a los niños. No quería cometer errores.

Para evitar cualquier tipo de error, comencé a organizarme con anticipación y estar preparada para dictar una buena clase. Considero que las estrategias que empleamos el año pasado fueron eficientes, por lo que incentivé a mi grupo a utilizar los “flash cards”. Un pequeño detalle que me pareció importante, fue el utilizar tarjetas con nuestros nombres que decían “My name is …” para romper la tensión de la primera clase, darle un toque más amigable y que sepan que somos más que profesores.

El día llegó y mis ansias de volver a las clases con los niños me inundaban de felicidad. Aunque no lo haya demostrado en mi rostro, por dentro mi corazón “saltaba” literalmente de la emoción.

Les íbamos a tomar una prueba diagnóstica para ver si lo aprendido el año pasado fue efectivo. Aunque sabía que los pequeños habían entendido las clases, me parece que durante las vacaciones del verano olvidaron sus conocimientos a falta de repasos. Creo que eso fue algo injusto porque hubiese sido preferible refrescarles la memoria y luego tomarles el examen. Pero como estábamos cortos de tiempo no pudimos hacerlo. Es por ello que me temía que su primera clase quedara marcada por una nota jalada.

Al comenzar las clases me desanimé un poco: sólo había 6 niños. En eso comenzaron los problemas. Dos niños, Balentino y Jimmi por razones desconocidas se gritaron y Balentino empujó a Jimmi hacia el suelo. Ver esta escena me dejó petrificada. Afortunadamente, mi amiga Valeria consoló a Jimmi y Gerald conversó con ellos. Me gusta que las cosas salgan bien pero creí que había fallado como líder al ver esta escena y sentirme impotente. Quedé devastada porque mi primera clase del 2015, se marcó por este hecho terrible y probablemente los niños se hayan decepcionado por no haber podido controlar la situación por mí misma.

Después de eso procedimos con la clase que creo que nos salió bien. Enseñarles los deportes mediante pequeñas mímicas me hacía sentir como una gran actriz y madre cariñosa. Me recordaron mi niñez cuando mi madre y yo solíamos actuar para repasar las clases. Me sentí muy conmovida.

El tiempo se redujo y tuvimos que cortar la clase. Ya en el feedback compartí mi primera experiencia como líder y después subimos al bus. Era momento de reflexión personal.

Admito que la clase estuvo bastante bien, los niños se divirtieron y aprendieron. Mi pasión por que las actividades se lleven a cabo de manera excelente es una virtud; sin embargo, ser perfeccionista también fue una desventaja porque a pesar de que nos preparamos con anticipación, la clase tuvo sucesos inesperados como la pelea entre los niños, el conflicto con otros chicos por el uso de salones o la falta de tiempo. Sin embargo, el hecho de ser la líder de mi comunidad de 4° de primaria y tener mayor responsabilidad en mis manos me ha convertido en una persona más responsable y consciente de sus actos.

EXPERIENCIAS DE CIUDAD DE DIOS

1.    ORGANIZA ACTIVIDADES: Planifiqué las actividades con anticipación y preparé los materiales adecuados para dar mayor dinamismo a las clases.
2.    SE COMPROMETE Y ESFUERZA: Me comprometí a tomar con responsabilidad mi trabajo tanto como profesora y como amiga los niños, y a esforzarme en dar lo mejor de mí durante cada clase.
3.      LIDERA CON INSPIRACIÓN: Emprendí el desafío del liderazgo que me ayudó a desarrollar mayor responsabilidad y compromiso en mis acciones.
4.     CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: Reconozco que soy una persona muy perfeccionista y entendí que siempre habrán imprevistos que bloquearán mi camino pero que a partir de ellos los niños pueden adquirir conocimiento, valores o experiencia de nosotros; entonces, en esos momentos, las clases habrán sido perfectas.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Bitácora 1: "Basura, pero no para la playa"

Para comenzar, quiero mencionar que desde que tengo memoria le he tenido cierta aversión y disgusto a la playa. Ya sea por su olor característico, por las olas gigantescas, el fulminante sol o porque me evoca un sentimiento de tristeza y melancolía profunda.

Aunque estoy acostumbrada a negar cualquier invitación a la playa, incluso de mi familia; cuando el curso de Ciudad de Dios me lo propuso, me causó gran emoción.

En la parte de planificación, previamente en el salón de clases comenzamos con la organización previa a la faena. Creo que la elección de comunidades de trabajo por afinidad fue favorable en este caso para generar confianza entre los integrantes; sin embargo, sabía que el objetivo de “salir de la zona de confort” no se cumpliría totalmente.

Es increíble que desde el momento en que nos dirigíamos a Llanavilla, hasta el clima se volvió en nuestra contra pues una lluvia inusual de esta época del año arrasó con la esperanza de cumplir con nuestro cometido.

No estoy segura si fue una prueba pero llegué a pensar que la lluvia quería que olvidáramos nuestro verdadero propósito. La mayoría, incluyéndome a mí, nos preocupábamos más por evitar mojarnos y arruinar nuestra ropa y cabello.

No encontré lugar donde refugiarme pues el agua penetraba el toldo provisional que el colegio había instalado en el patio y se filtraba por las antiguas calaminas del techo de los salones.

En eso, vi que los niños estaban tranquilos y concluí que debían estar acostumbrados a las inclemencias climáticas, que no se veían afectados. En mi opinión, era admirable y a la vez penoso, en el buen sentido. Es más, me entristecí mucho cuando no encontré a casi ninguno de mis niños.

Al comenzar la inauguración de la biblioteca veía los rostros iluminados y empapados de los niños, profesoras y los chicos de la “F”. El entusiasmo reflejado en las sonrisas de todos los presentes me hizo desear realizar un proyecto laboral como el de la construcción de la biblioteca.

Cuando llegó el momento de actuar estaba entre nerviosa y emocionada. Creía que mi aversión me vencería y no iba a poder lograr continuar mi propósito. De todos modos, un poco disgustada pero entusiasta, comencé a trabajar con mi comunidad.

Fue muy grande mi sorpresa al encontrar todo tipo de desperdicios que uno se pueda imaginar. Eso me disgustó más y me pregunté ¿cómo seremos capaces de limpiar esta zona de la playa si somos muy pocos a comparación de la inmensa playa? Tan solo éramos 150 personas contra lluvia, viento, sol y todo tipo de basura imaginable. Lo que no me esperaba era que la voluntad y entusiasmo nos bastaron para que la zona quedara sin rastro de basura.

De regreso al bus, traté de encontrar una razón para que las personas de Llanavilla ensuciaran su propia playa. Después de tanto pensar, no pude llegar a una respuesta concreta. Sin embargo, el siguiente día de clases, fui capaz de hallarla.

Recuerdo que Piero nos había platicado el año pasado sobre la suerte que tenemos de estar aquí en el colegio y no sentados en las carpetas de Llanavilla. Se discutió el mismo tema en la tutoría. No de una manera despectiva, sino para que tomáramos en cuenta que somos afortunados de haber tenido esta vida, para valorarla; y que las personas de Llanavilla no tienen la culpa de no haber recibido una educación ecológica como la nuestra. Pero también me di cuenta que desde las clases del año pasado infundíamos en los niños esta educación de manera casi involuntaria.

Finalmente, me queda esperar a la siguiente salida para poner en práctica la educación (sobre todo ecológica) de los pequeños y que al igual que aprendieron a respetarse entre ellos, también aprendan a respetar al ambiente.

EXPERIENCIAS DE CdD:
1.    SIENTE CON LA IGLESIA Y EL MUNDO: El hecho de haber formado parte de una limpieza de playa y haber participado activamente es parte de la concientización del cuidado del medio ambiente y la ecología, promovidas mundialmente.

2.       CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: Tuve que afrontar mi aversión y disgusto a la playa e incluso a todo tipo de desperdicio que me encontraba en el camino.
3.       TRABAJA EN COMUNIDAD: Disfruté trabajar en confianza con mis mejores amigos, que más que todo son como mi familia en el colegio, mi comunidad.


4.     BUSCA LA VERDAD Y ACTÚA CON COHERENCIA: Luego de la limpieza, no pretendía criticar a los pobladores de Llanavilla por la basura sino todo lo contrario. Busqué razones y comprender su comportamiento.

domingo, 23 de noviembre de 2014

"La solidez en nuestras diferencias"

Para comenzar, quiero decir que no me imaginaba que al final lograríamos terminar de construir la columna. Fue un reto para mí, ya que nunca antes había construido algo como eso y mucho menos con un gran grupo de personas que ayudaban a la vez en la construcción.





Puedo decir que la reflexión sobre la construcción de esta columna puede acoplarse a muchas acciones de nuestra vida diaria. Sobre todo si trabajamos en comunidad.

La planificación  no fue tan sencilla. Junto con Andrea Bustamante, buscamos la mejor forma de hacer que la estructura de la columna no fuera resistente y tuviera una buena base.

Conforme hacíamos el diseño, nos dimos cuenta de que la base eran las piezas más sólidas y macizas para soportar todo el peso de la columna. Mientras íbamos construyendo el cuerpo de la columna, noté que cada caja de tetrapack debía estar correctamente alineada o sino toda la estructura se venía abajo.

Luego de haber participado en aquel trabajo, me quedé pensando y comparé la estructura final de la columna con el trabajo que dimos durante la construcción, además de nuestra situación como salón y como comunidad.

Al igual que la columna, tuvimos una buena base. Una base sólida y muy bien cimentada. Todos teníamos un objetivo planeado y lo que hacía sólida nuestra comunidad eran las diferencias que existían entre nosotros. El trabajar con personas a las que les había hablado pocas veces era un reto durante la construcción de la columna. Aparte de que eran muchas personas para una sola columna lo que hacía más difícil la interacción entre nosotros.

Reconozco que soy muy perfeccionista y siempre tiendo a querer hacer las cosas por mi cuenta, hacerlas a mí manera. Esta vez tuve que retener ese impulso para dejar que los demás también aporten sus ideas y contribuyan con la construcción.

Respecto al cuerpo de la columna, este quedó un poco desnivelado y creo que de igual manera se encontró nuestro trabajo para construir la columna. Quedábamos en acuerdos que luego quedaban en el aire, las responsabilidades eran un problema para todos. Así es como se reflejó nuestro trabajo en la columna. Pudo haber tenido una buena base pero si todos hubiesen cumplido con sus responsabilidades por el bien de los demás, la columna hubiese seguido estable.

A pesar de todo lo que sucedió, cada uno aportaba su ladrillo. Aunque algunos no se llevaran bien con otros o hubiesen discusiones, todos teníamos un mismo objetivo que nos unía como familia que era terminar la columna. Tal vez no habremos estado construyendo la ciudad de Dios en ese momento pero sí que estábamos construyendo y haciendo sólida nuestra relación como comunidad de 4° “E”. Y agradezco que existan esas diferencias entre nosotros porque como dijo Fray Elías, esas diferencias nos hacen aprender de los demás y crecer como personas.
Lo único que debemos hacer, es aceptarlas y lograremos los retos que nos propongamos.

EXPERIENCIAS DE CUIDAD DE DIOS:

1.       CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: Reconocí que mi impulso por ser perfeccionista y a veces mandona, pero me contuve y les di oportunidad a los demás para que también participaran.

2.       ORGANIZA ACTIVIDADES: Junto con Andrea Bustamante, planteamos el diseño y la estructura de la columna que luego utilizamos para construirla.

3.       TRABAJA EN COMUNIDAD: Este trabajo me pareció difícil debido a que éramos un salón de 24 personas para una sola columna. A pesar de eso, supimos organizarnos de manera que cada grupo realizaba bloques para la columna.


4.       SIENTE CON LA IGLESIA Y CON EL MUNDO: El hecho de recolectar los envases de tetrapack, lo convierte en un acto de reciclaje, colaborando de esta manera con el medio ambiente.

domingo, 28 de septiembre de 2014

"Mi máximo esfuerzo por Llanavilla"


Este sábado 27 de setiembre fue una fecha muy especial. Sabía que sería mi última clase en Llanavilla, así que decidí dar lo mejor de mí. Y creo que esto fue un completo reto para mí debido a que estuve un poco enferma desde la mañana y me sentía mal. Además, íbamos a tomarles una práctica a los niños, así que ya sabía lo difícil que iba a ser esta clase.

Habían pasado dos semanas desde la última vez que fui a Llanavilla y me sentía ansiosa de volver a ver a los niños.

Comenzamos presentando a los chicos de 4° “D” que nos estaban acompañando y comenzamos con la clase. Gabriela hizo la oración inicial, y encomendé todas mis fuerzas y mi sacrificio para no dejarme vencer por el malestar y continuar con las clases.

Primero hicimos un repaso de todos los temas que habíamos visto durante las últimas semanas. Para esto utilizamos diferentes estrategias como la de hacer dibujos en la pizarra para que los niños puedan entender mejor nuestra clases. También hicimos una dinámica para que recordaran los días de la semana, que era el tema que más les costaba, así podían mejorar sus notas y que la práctica que iban a tener se les haga mucho más fácil.

Durante la práctica, vi diferentes tipos de niños. Los que se sabían cada pregunta del examen, los que tenían algunas dificultades y los que sufrían por cada pregunta. Varios niños nos pedían ayuda. Una niña llamada Isabella me pidió ayuda porque no recordaba ciertas cosas de su práctica. Traté de ayudarla pero ella tan ansiosa por responder una pregunta que quería que yo le diga la respuesta. Al ver sus ojitos, vi lo desesperada que estaba por tener la respuesta a la pregunta, pero yo no podía hacer eso. Quiso copiar de su cuaderno pero no se lo permití. Le dije que si copiaba iba a echar a perder todo el esfuerzo que había hecho por contestar las otras preguntas del examen y que le iban a poner mala nota. Traté de ser lo más sincera y menos dura al decirle eso. Me miró con cara triste  y siguió con su práctica. Yo tengo una debilidad con los niños, me es difícil negarles algo. Pude haberle dicho la respuesta y ella salía bien en su examen pero no lo hice porque sabía que ella tenía que aprender por su cuenta que debía estudiar. Sé que tal vez habré quedado como la mala de la película, pero igualmente sé que hice lo correcto.

Finalmente, cuando acabó el examen, hablé con Estrella que es una de las niñas que más participa en clase. Le dije que era muy buena alumna y una buena niña. Le dije que la iba a extrañar durante todo el tiempo que ya no iba a regresar a Llanavilla. Ella se percató que estaba enferma y me dijo que me sentara en su silla. La obedecí y comenzó a darme masajes en los hombros. En ese momento sentí que se preocupaba y cuidaba de mí porque quería que me mejorara. Nunca olvidaré ese gesto que tuvo conmigo como un intento de hacerme sentir mejor.

De regreso al bus, me puse a pensar que quizá los niños que sufrían durante el examen nos recordarían como los que les pusieron mala nota. Para mí sería muy duro y difícil desaprobar a los niños pero creo que ese es uno de los retos de ser profesor.

EXPERIENCIAS DE CdD:

1.        CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: Aunque tengo una debilidad con los niños, supe hacer lo correcto al no decirle las respuestas del examen a Isabella. Me costó negarle mi ayuda en ese caso.
2.          SE COMPROMETE Y ESFUERZA: Creo que esta clase se basó en el esfuerzo y el empeño que le puse a la clase, por ser la última, y también porque estaba enferma. Aun así, traté de dar lo mejor de mí.
3.        ORGANIZA ACTIVIDADES: Aunque no lo mencioné en el blog, la que ideó la dinámica de los días de la semana fui yo. Increíblemente se me vino esta idea a la cabeza y todos acordaron en realizarla.

4.      TRABAJA EN COMUNIDAD: Esta clase fue un gran trabajo en comunidad ya que me integraba con los chicos de 4° “D” por segunda vez y juntos dimos la clase lo mejor que pudimos.

domingo, 31 de agosto de 2014

Bitácora de CdD n° 11: “El anhelado regreso a Llanavilla”

Este sábado 16/08, estaba muy ansiosa por llegar a Llanavilla para volver a ver a los niños después de casi dos meses. Como había mencionado en mi publicación anterior, mi comunidad y yo nos organizamos para poder darles lo mejor que teníamos en nuestra clase.

Esta fecha no fuimos solos. Como había comentado antes, los chicos de 4° “D” debían unirse a nuestro proyecto. Yo aún seguía un poco temerosa de que echaran a perder nuestras clases. Había perdido la confianza en ellos como salón. De mi comunidad sólo pudieron ir dos personas aparte de mí, así que necesitábamos ayuda.

Al comenzar las clases, les explicamos a los niños que los profesores iban a ser diferentes en cada clase, a causa de que sólo íbamos a poder asistir dos veces como máximo durante todo el bimestre. Vi que se entristecieron un poco, pero continuaron con la clase. También les presentamos a los nuevos chicos que nos estaban acompañando aquella clase.


El inicio de la clase estuvo muy bien. Utilizamos la estrategia de ponerles stickers a los niños que llegaran temprano y funcionó. Como los niños y las niñas se habían sentado en mesas separadas, Daira y Diego estuvieron con los niños; y Glenn, Carlos Huaraca y yo estuvimos con las niñas. Ellas estuvieron tranquilas durante la clase. Les enseñamos los animales con ayuda de los flash cards. Creo que esa sí fue una muy buena estrategia de enseñanza, ya que les era más fácil a los chicos aprender los nombres de los animales al relacionarlos con las imágenes.

Durante el transcurso de las clases, los niños comenzaron a desordenarse. Las niñas sólo jugaban con las máscaras de animales y practicaban los nombres de los animales; en cambio, los niños comenzaron a correr por todos lados porque tenían muchas ganas de jugar. Estaban desesperados.

Tuve que ayudar a Daira a controlar a los niños y ordenarlos. Fue difícil porque algunos niños salieron del salón pero finalmente logramos calmarlos. Les dijimos que formaran una fila para poder salir a jugar. Fuimos todos juntos en fila hasta el patio posterior. Habíamos preparado un juego que sabíamos que les iba a gustar a los niños. Les pusimos los nombres de los animales que aprendieron durante la clase, pegados en el pecho, para poder jugar un juego muy parecido al de “7 pecados”. Todos estaban muy emocionados por jugar cuando nos avisaron que la clase había terminado. Todos los niños se quedaron con las ganas de jugar y Daira les explicó que habíamos perdido el tiempo en poner orden y formándolos para salir a jugar. En eso, una niña, Estrella, se me acerco y me dijo: “¿Por qué no podemos jugar? Nosotras no nos hemos portado mal.” Ella tenía razón. Me sentía mal por las chicas que se habían portado bien. Le dije que tenía razón y que ella no tenía la culpa, los chicos eran los que se habían portado mal.
Al regresar al salón, nos despedimos de los niños. Yo aún me sentía mal porque las niñas no pudieron jugar. Lo que me alegró fue que al final fue que, a pesar de estar desanimada, Estrella me dio un abrazo muy reconfortante.

EXPERIENCIAS DE CdD:

1.    LIDERA CON INSPIRACIÓN: Como todos los que enseñaron en el grupo de las niñas eran los de 4° “D”, yo tuve que liderar nuestro grupo ya que ellos eran nuevos en el proyecto.
2.     TRABAJA EN COMUNIDAD: Tuve que trabajar con los chicos de 4° “D”. Al principio pensé que no iban a saber qué hacer o que lo iba  a hacer mal, pero luego me di cuenta de que juntos trabajábamos muy bien. Trabajábamos en comunidad.
3.      SE COMPROMETE Y SE ESFUERZA: En la parte donde más me esforcé fue para tratar de ordenar a los niños. Por otro lado, me comprometí a dar lo mejor de mí en la clase y creo que lo logré.

4.     ORGANIZA ACTIVIDADES: Aparte de haber organizado las actividades que íbamos a hacer durante las clases, el mismo sábado en la mañana, antes de la catequesis, Daira y yo hicimos un horario del tiempo que nos demandaría realizar cada actividad.

domingo, 24 de agosto de 2014

“A pocos días de Llanavilla”

Las semanas anteriores al comienzo de las clases en Llanavilla, nuestra comunidad de 4° "E" recibió dos noticias impactantes respecto al proyecto de Llanavilla.

Una que me desconcertó fue que los chicos del salón de 4° “D” habían perdido su proyecto y que para poder seguir con el curso, se iban a unir al nuestro. Esto me pareció injusto, pues nosotros estábamos en la mitad del proceso con el proyecto de Llanavilla y ellos recién estaban llegando. Ellos no iban a tener que luchar demasiado  por enseñar a los niños debido a que nosotros los habíamos educado, así que creo que iban a tener una clase muy fácil para ellos. Además, también me preocupaba que al haber perdido su proyecto, también pudieran echar a perder el nuestro y eso era algo que ninguno chico de la comunidad de 4° “E” quisiera para los niños de Llanavilla.

Muy aparte de este tema, la otra noticia que me dolió bastante fue que padres de familia habían afirmado que sus hijos no tenían tiempo libre a causa del proyecto y los directivos redujeron  nuestras clases sabatinas en Llanavilla a sólo dos clases como máximo durante todo el bimestre. Realmente me costó asimilar aquella noticia, ya que me había encariñado mucho con los niños y me costaba entender que ya no los vería más que dos veces en el bimestre. Fue un golpe muy duro.

Algunas semanas después, el viernes 15/08, todos estábamos ansiosos,  ya que al día siguiente iríamos a Llanavilla luego de 2 meses aproximadamente.

Nos reunimos en la biblioteca a la salida para poder coordinar que tema íbamos a enseñarle a los niños. Al inicio, les dije que no habíamos tratado ningún tema trascendente a parte de la Creación con los días de la semana y que era hora de que hagamos un tema así. Ellos también me dieron la razón pero no se nos ocurría nada y dijeron que como era nuestra primera clase después de mucho tiempo, debíamos presentarles a los nuevos profesores que se iban a integrar a nuestro grupo y que también teníamos que hablarles sobre nuestra asistencia durante sólo dos clases al bimestre. 

Como no íbamos a tener mucho tiempo, finalmente, quedamos con el tema de los animales. Además, también pensamos de qué manera podíamos hacer que los niños nos presten atención y no se distraigan durante la clase o que por lo menos jueguen con elementos relacionados al tema que estábamos tratando. Ya habíamos utilizado tarjetas amarillas para los niños que participaban más en clase y para que los otros se animasen a participar pero no funcionó. Entonces, decidimos usar stickers para los que llegaran temprano y comenzar bien el día; y así quedó resuelto ese problema. 

Para el tema de la clase, necesitábamos buenas estrategias para que los niños pudieran observar a los animales e imaginar que eran uno de ellos, así que decidimos utilizar “flash cards”, que son tarjetas con imágenes grandes, para que los niños tengan una clase más dinámica. También conseguimos máscaras de animales para que pudieran disfrutar más de los juegos que íbamos a realizar. Al finalizar la reunión, me sentía muy entusiasmada y ansiosa por regresar con los niños. De verdad los extrañaba.

EXPERIENCIAS DE CdD:   

ORGANIZA ACTIVIDADES: Entre todos, planificamos la 1° clase del tercer bimestre y el tema que íbamos a tratar, nos guiamos del sílabo e incluimos un horario para saber cuánto tiempo nos iba a demandar realizar cada actividad.

·   TRABAJA EN COMUNIDAD: Todos dimos una lluvia de ideas sobre temas como las vocales, los animales, el abecedario, las frutas, etc., y finalmente todos nos decidimos por los animales como tema de la clase.

·    SIENTE CON LA IGLESIA Y EL MUNDO: A pesar de que no tratamos algún tema trascendente, creo que fue algo bueno de mi parte hacerles recordar a los chicos para tratar un tema que realmente trascienda en los niños de Llanavilla.

SE COMPROMETE Y SE ESFUERZA: Me hice un compromiso personal de dar lo mejor de mí el sábado que venía y poder disfrutar de una gran clase con mi comunidad y sobre todo con los niños de Llanavilla.