Las clases de este sábado me llegaron un poco de
improvisto. Lo que sucede es que estuve muy ocupada durante esta semana por mis
clases en el instituto de inglés y el examen y por esa razón me he estado
descuidando un poco en todo lo demás. Sé que está bien que me preocupe por mis
clases de inglés fuera del colegio pero por otra parte también sé que eso no me
excusa de no haber participado en la organización de las clases como realmente
mi comunidad y yo hubiéramos querido. Eso fue un poco de la reflexión que tuve
cuando estaba en el bus de regreso al colegio. Y una pregunta que estuvo
resonando en mi cabeza durante todo el resto de aquel día fue: ¿realmente eso
es todo el esfuerzo que puedo ofrecerles a los niños? Y es que a pesar de haber
dado lo mejor que pude en la clase al enseñarle a los niños, siento que el no
haber estado tan presente al momento de preparar la clase me hace sentir como
si estuviera ausente en mi comunidad y sé que debo involucrarme más en la
organización previa de la clase. Es una falla mía y tengo que mejorar en ese
aspecto.
A pesar de todo lo escrito anteriormente, creo que esta
clase fue muy buena, no sólo por el esfuerzo que hicieron mis compañeros de
comunidad por dar lo mejor sino también por el tema que tratamos durante la
clase: Los días de la semana. Verdaderamente me pareció una estrategia muy
ingeniosa el relacionar los días de la semana con los días de la creación
descrita en el Génesis de la Biblia, ya que trabajamos la interdisciplinariedad
al relacionar el curso de inglés con el de cristianismo y además porque también
pudimos hacer que el tema trascendiera en los niños como una forma de
evangelización y de que conozcan un poco más sobre la Biblia y la Creación.
Me pareció increíble y genial a la vez que Patrick, uno
de los niños inquietos, se supiera de memoria los días y cada una de las cosas
que hizo Dios durante la Creación. No llegué a conversar con él por la falta de
tiempo pero estoy segura de que fue porque de repente sus abuelos o sus padres
o algún otro miembro de su familia son muy católicos y le han ido enseñando
sobre la religión desde muy pequeño. Lo sospecho porque a mí también me pasó lo
mismo. Tanto así que me sabía rezar el rosario desde que tenía 8 años. Pero mi
historia no viene tanto al caso.
Lo que sí me interesa y cabe resaltar es que me parece
excelente el hecho de formar a un niño en el ámbito de la religión y el
cristianismo desde pequeños. De esta forma, creo que se sienten un poco más
relacionados con Dios ya que su relación se ha ido formando desde la niñez. Además,
trabajando el tema de la evangelización mediante las clases hace que ellos
refuercen su relación con Dios, el cristianismo y la religión; así también podemos
mantener vivo en ellos el vínculo con Dios.
Sinceramente creo que deberíamos trabajar más con la interdisciplinariedad y la trascendencia para que de esta manera los niños puedan llevarse algo más a su casa que sólo una clase de inglés.
Sinceramente creo que deberíamos trabajar más con la interdisciplinariedad y la trascendencia para que de esta manera los niños puedan llevarse algo más a su casa que sólo una clase de inglés.
Finalmente, en el bus de regreso seguí sintiéndome culpable por no haberme involucrado en la organización de la clase y me sentí como si hubiera sido una alumna más, tratando de entender qué era lo que íbamos a hacer en la clase. Aunque aparte de eso, también pensé que si bien no estuve en la organización, me ayudó mucho el saber acerca del tema de la Creación, por lo que me fue fácil seguirles la corriente a mis amigos de la comunidad y poder enseñarles personalmente a los niños de la mesa donde estaba trabajando.
En conclusión de todo lo vivido aquel día lo único que puedo
decir es que tengo que mejorar el defecto que tengo de preocuparme sólo por lo
urgente y no por lo importante, además de centrarme en la planificación de las
clases y dejar todo de lado cuando se trata de la organización de las clases. Por
otro lado, también debemos trabajar más la trascendencia en nuestras clases
para llegar a los niños de una forma más personal y no sólo como simples
profesores de inglés.
EXPERIENCIAS DE CIUDAD DE DIOS:
1. CONOCERSE,
ACEPTARSE Y SUPERARSE: Acepté que falle al no involucrarme mucho en la planificación
de la clase y arreglaré ese defecto.
2. SE
COMPROMETE Y SE ESFUERZA: Me comprometí a participar activamente de la
organización de las clases y me esfuerzo para que las clases sean mejores cada
vez.
3. TRABAJA
EN COMUNIDAD: Si bien no participe en la planificación de la clase, traté de
dar lo mejor durante la clase junto con mi comunidad.
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario